viernes 23 de noviembre de 2007

¿Dificil un soneto?

¿Difícil un soneto? ¡Oh, no, si es muy sencillo!
Has de escribir el mar, con dulce batir de olas,
píntalo de corales y blancas caracolas,
y ponle luz de luna, y de una estrella el brillo.

Del trigal en verano pondrás el amarillo,
el azul de los vientos, con rojo de amapolas,
y mientras tú lo escribas, calladamente a solas,
añade el primer canto de humilde pajarillo.

Del campo las más bellas, lo llenarás de flores,
y todo ello lo cantas, lo arrullas y lo meces.
Ve a buscar una niña que sufra por amores,

y cual hada madrina, silente, se lo ofreces.
Y si ella rompe en llanto, si arrancas su secreto,
con lágrimas de amores bautiza tu soneto.

Blanca Barojiana